Noticias | 10 mar. 2025

Tenemos que hablar de carnes.

Tenemos que hablar de carnes.

El consumo de carne está muy ligado a nuestra forma de alimentación, desde la tradición como país productor de ganado y a lazos sociales y familiares. Sin dudas es una importante fuente de proteínas de nuestra dieta, pero ¿es sano comer carne?

El consumo de carnes rojas procesadas (con aditivos y sal) y no procesadas, ha demostrado que podría favorecer la enfermedad cardiovascular y diabetes, sin embargo no se ha visto esta relación con las carnes blancas (pollo, pescado). También se ha encontrado asociación con algunos tipos de cáncer, como los de origen digestivo: entre el consumo de carnes rojas principalmente procesadas que fueron consideradas carcinógenos de grado 1 o más débilmente con la no procesada considerada carcinógeno de grado 2 por la Agencia Internacional para la investigación del Cáncer.

 

¿La producción de carne es dañina para el medio ambiente?

El ganado genera contaminantes que pueden afectar el medio ambiente, esto se hace más evidente en lugares de producción intensiva. El sistema digestivo de los rumiantes generan algunos productos como el amoníaco que produce irritación de las vías respiratorias en las personas y es precursor de material particulado fino que son sustancias en suspensión líquidas o gaseosas que pueden afectar el sistema cardiovascular por inflamación de las arterias favoreciendo cuadros agudos como el infarto de miocardio y el accidente cerebrovascular. También genera metano que es un gas de efecto invernadero con una potencia casi 30 veces mayor al dióxido de carbono. Teniendo en cuenta que en Argentina hay más de 53 millones de cabezas de ganado bovino se comprende la contribución al cambio climático generada por esta producción.

 

¿Se puede reemplazar el consumo de carne?

La carne como fuente de proteínas puede ser reemplazada por otros productos como las legumbres, el huevo y los frutos secos. Las dietas basadas en plantas (vegetarianas, veganas o flexitarianas –con bajo contenido en carnes-) han mostrado reducir los eventos cardiovasculares. Este tipo de dietas ha demostrado no sólo ser más saludables sino al mismo tiempo ser protectoras de la naturaleza.

Modificar algunos hábitos, reduciendo el consumo de carnes rojas, podría coincidir en beneficios para nosotros y nuestro planeta.

 

Referencias

Food in the Anthropocene: The EAT Lancet Commission on healthy diets from sustainable food systems. Willet W et al. Lancet 2019; 393: 447-92.
Parlasca M et al. Meat consumption and sustainability. Annu Rev Resour Econ 2022; 14:17-21.

 

Autor: Dr. César Berenstein
Miembro de la Fundación Cardiológica Argentina
Vicepresidente 2° S.A.C. año 2019
Miembro del Grupo de Expertos en Polución del Aire y Cambio Climático de la Federación Mundial del Corazón años 2023 y 2024.
Asesor del Consejo “Cardioecología y Hábitos Saludables” de la S.A.C.
Miembro del Consejo Asesor de la Fundación Interamericana del Corazón.