Noticias | 10 mar. 2025
Por qué comer verduras y frutas diariamente

Verduras:
Las verduras: tienen un sabor, aroma y color diferente según las variedades. Tienen alto contenido de agua (75-95%) del peso lo que contribuye a hidratar el organismo, permitiéndole eliminar sustancias tóxicas. Son bajos en glúcidos (1-8%), con muy pocas proteínas (1-5%) y grasas (0.1-0.3%) por lo que el aporte calórico oscila entre 20 y 50 calorías cada 100 gramos.
Las hortalizas se pueden clasificar en función de la parte de la planta a la que pertenecen en:
* Frutos: berenjena, tomate y pimientos.
* Bulbos: ajo, cebolla, puerro, echalote, etc.
* Coles: repollo, brécol, repollitos de Bruselas, akusay, pak-choy y coliflor.
* Hojas y tallos tiernos: acelga, achicoria, cardo, endibias, escarola, espinacas y lechuga.
* Inflorescencia: alcaucil.
* Pepónides: zapallitos, calabaza y pepino.
* Raíces: nabo, rábanos, remolacha y zanahoria.
* Tallos jóvenes: apio, espárragos.
* Hongos: pertenecen al reino de los fungi debido a sus características específicas, entre las que destaca la ausencia de clorofila y la presencia de quitina, una proteína que sólo está presente en el reino animal, aportan una cantidad importante de proteínas a diferencia de las otras verduras.
Como se presentan al consumidor: podemos subdividirlas de la siguiente forma:
Primer grupo: vegetales frescos, conservados por deshidratados, salazón y fermentación. Vegetales desecados (pimiento seco), deshidratadas (tomates) y encurtidos (pepinillos, cebollines, pimientos)
Segundo grupo: conservas que han sido sometidas a un tratamiento térmico que garantiza una mayor vida útil del producto.
Tercer grupo: verduras congeladas.
Cuarto grupo: verduras lavadas, peladas, cortadas y envasadas en condiciones especiales (atmósferas modificadas o controladas) y listas para su consumo (por ejemplo, ensaladas variadas).
Quinto grupo: productos cocinados (salsas de hortalizas) o mezcla de cocinados con verduras frescas.
Las verduras son sinónimo de salud por varias razones:
1- por su alto contenido de agua: ayudan a eliminar las toxinas de nuestro organismo y nos ayudan a mantenernos bien hidratados.
2- por su aporte de fibra: ayudan a regular la función de nuestro intestino y a evitar o corregir el estreñimiento. La fibra además posee efectos beneficiosos tanto en la prevención como en el tratamiento de ciertas enfermedades: exceso de colesterol, diabetes, obesidad, cálculos en la vesícula biliar, hemorroides y varices, divertículos y cáncer de colon.
3- son fuente casi exclusiva de vitamina C, provitamina A y ricas en vitamina B9.
4- contienen antioxidantes, protectores frente a ciertas enfermedades relacionadas con la degeneración del sistema nervioso, enfermedades cardiovasculares e incluso el cáncer. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha confirmado en los últimos años los resultados de estudios de investigación que ponen de manifiesto los efectos anticancerígenos de las verduras, en particular contra el cáncer del tracto gastrointestinal y de pulmón. Según estos estudios, uno de cada diez pacientes afectados por algún tipo de cáncer ha mantenido una insuficiente alimentación a base de verduras y frutas.
En la próxima entrega, detallaremos los beneficios de comer frutas diariamente.
Por la Lic. María Emilia Mazzei
Licenciada en Nutrición
MN 0685 / MP 4366
Miembro del Comité Ejecutivo de la Fundación Cardiológica Argentina